La duda: Psicología y Budismo

Budismo y Psicología: la duda

«La duda es la fuente de la ilusión;
es lo que el budismo llama oscuridad fundamental.
Ella da lugar a la ansiedad y a las honduras de la desesperación.
Por otra parte la fe es la lucha contra la duda que existe en nuestros corazones.
La fuerza para triunfar en esa contienda proviene del daimoku.
Por lo tanto, un verdadero campeón es
alguien que pone en primer lugar el daimoku.»
Daisaku Ikeda.

La oscuridad fundamental refiere al mal, a la debilidad (en términos accesibles para todos)

así como la ilusión es producto de la mente. Lo contrario a esto es la Budeidad, la Iluminación, estado de la vida en que no sentimos ansiedad, angustia, deseperación ( afectos propios de los estados de vida bajos, como el estado de infierno, hambre, animalidad)

Desde el budismo, luchamos contra la duda mediante la fe.Esta nos lleva a luchar, creemos, confiamos.
Mediante el daimoku surge el estado de Budeidad, la fuerza, el combustible para llevar a cabo la lucha.

Aún quien no sabe nada de Budismo puede probar cantar daimoku (repetir muchas veces nam mioho renge kyó, va tomando solo un ritmo de canto, el ritmo del movimiento del Universo)
y sentir ese estado diferente, de regocijo interno, indescriptible en palabras….
En Psicología la duda está relacionada a la indecisión, la inseguridad, desde lo más fenoménico.

Un poco más profundo la duda se sostiene para no elegir, ya que si se elige algo se pierde.

Por un lado tenemos el temor a la pérdida, que todo neurótico padece y como siempre la cuestión es en qué grado.

Como patología la neurosis obsesiva gira alrededor de la duda y el no pasar del pensamiento a la acción.

Por otro lado, existe en personas la necesidad de abarcarlo todo ya que ningún objeto (en sentido amplio) es lo suficientemente valioso en sí mismo.

Inferimos aquí una importante carencia afectiva y un vacío interno que nada llenará, que requiere de construir en psicoterapia un lugar a partir de transformar ese vacío, que deja de serlo.
-Puede consultarse en este blog «La falta básica»

Por último podemos relacionar lo anterior con la no aceptación de la castración, que es solo, nada más y nada menos que
aceptar que el otro no puede todo, que tiene limitaciones, que no existe el todo, la completud, en mí tampoco.

No somos omnipotentes y esto representa una herida narcisista.

También en Psicología la duda da lugar a la ansiedad, la angustia, la desesperación y en general se retroalimentan.

La desesperación es una de las características de las situaciones de crisis, la otra es la sensación de que no hay salida, no hay futuro.

En psicoterapia el trabajo, más allá de que el consultante pueda empezar a elegir,
es que incorpore claramente desde lo racional pero más desde lo afectivo también que
ES NECESARIO PERDER ALGO PARA TENER OTRAS COSAS.

Sin perder algo en definitiva terminamos teniendo nada.
NO TODO LO QUE SE PIERDE ES VALIOSO, AL CONTRARIO.

LA PERDIDA ES POSIBILITADORA.

Trabajando sobre la capacidad de perder, trabajamos indirectametne sobre la duda.

Si combinamos Psicoterapia y budismo, los tiempos se acortan y el trabajo es desde un abordaje más integral (psicológico y espiritual)

Desde la Hipnosis trabajamos para aliviar síntomas (angustia, ansiedad, desesperación)
y para construír el lugar mencionado antes,
desde una cuasi reprogramación neurolinguistica, grabando a nivel neuronal y a nivel inconsciente, con muy buenos resultados,
traducidos en el bienestar del consultante, obviamente.

La propuesta es combinar Psicoterapia, Budismo (daimoku, lectura, práctica) e Hipnosis Clínica, también como terapia.