Un caso de trastorno por estrés postraumático

Un caso de trastorno por estrés postraumático

Paciente: Osvaldo

Edad: 48 años

Diagnóstico: Trastorno por estrés postraumático 309.81 (F43.10) DSM IV

Profesional interviniente: Lic. Lorena Martin

 

El paciente solicita tratamiento psicológico en el mes de mayo, a causa de un accidente automovilístico que le rompe la arteria carótida provocando 2 paros cardíacos en el mes de marzo y a raiz del cual hubo de ser sometido a distintas intervenciones, finalizando el episodio en un ACV que lo tuvo 15 días en coma inducido.

Se observan como secuelas del trauma a ser tratado:

  • Pérdida de orientación espacial
  • Pérdida de memoria a corto plazo
  • Dificultades en el habla ( sometido a traqueotomía e intervención en la mandíbula)
  • Angustia recurrente
  • Pérdida de seguridad en sí mismo
  • Miedos varios
  • Malestar clínicamente significativo y deterioro en lo social, laboral y otras áreas importantes del funcionamiento

 

Un trauma es la incapacidad de un sujeto para responder adecuadamente a la intensidad de un aflujo de estímulos demasiado excesivo para su psiquismo, producido por determinado acontecimiento experimentado. El bloqueo de la actividad motriz externa (imposibilidad de reaccionar) aumenta la posibilidad del estrés postraumático. La función del Yo es evitar estos estados traumáticos, tamizar y organizar la excitación recibida, descargándola motrizmente o ligándola a pensamientos y palabras.

Esto es posible debido a la capacidad del Yo para anticipar en su fantasía lo que va a ocurrir e ir preparándose para el futuro.

Los hechos que no pueden ser anticipados y que son experimentados de una manera violenta e intrusiva, originan grandes cantidades de excitación no controlada que las vuelven abrumadoras para el psiquismo. Esta excitación es excesiva en relación con la tolerancia del sujeto y su capacidad para controlarla y elaborarla psíquicamente.

El trastorno por estrés postraumático es generado por los efectos patógenos duraderos que este incidente traumático provoca en toda la organización psíquica. Las probabilidades que tiene un incidente de producir un TEPT se hallan directamente relacionadas con su carácter de improviso.

El principal síntoma es el bloqueo o disminución de las funciones del Yo y como consecuencia, todos los demás síntomas. Este bloqueo se explica por la concentración de toda la energía psíquica disponible por el psiquismo en una sola tarea: el intento de controlar la abrumadora excitación psíquica invasora. La urgencia de esta tarea hace que todas las demás funciones yoicas queden relegadas, la emergencia domina completamente al sujeto generando toda clase de mecanismos de defensa del Yo y de fenómenos regresivos.

Casi todos los síntomas del TEPT son producto del bloqueo de las funciones perceptivas del Yo: embotamiento psíquico, desorientación, amnesia total o parcial, dificultades para concentrarse, insomnio, irritabilidad y ansiedad.

Cuanto mas traumático es el acontecimiento, más probabilidades de que se origine el TEPT, y cuanto menor es la vulnerabilidad individual previa, más probabilidades de elaborarlo. Osvaldo cuenta con los recursos cognitivos y simbólicos necesarios para evolucionar favorablemente, de ahí que los objetivos del tratamiento vayan dirigidos a disminuir los síntomas, prevenir complicaciones crónicas y rehabilitarlo ocupacional y socialmente.