Trastorno de hiperactividad con déficit atencional (ADHD)

Tratamiento psicológico en un caso de trastorno de hiperactividad con déficit de atención asociado a una enfermedad de base

Paciente: Benicio

Edad: 7 años

Diagnóstico:

a) Neurofibromatosis tipo 1(NF)

b) Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio hiperactivo-impulsivo (ADHD).314.01 DSM IV.

Profesional interviniente: Lic. Lorena Martin

Observaciones

Benicio inicia tratamiento en el mes de febrero a causa de las dificultades en la adaptación escolar, ya iniciadas en el preescolar. El síndrome por déficit de atención con hiperactividad presenta como síntomas fundamentales: 1. Déficit de atención. 2. Impulsividad. 3. Hiperactividad.                                                                                                         En Benicio se asocia a un trastorno hereditario de base denominado Neurofibromatosis tipo 1, que causa crecimiento incontrolado de tejido a lo largo de órganos y nervios. Al presente, el niño se encuentra en tratamiento con su neuróloga infantil.                                                                                                                                                       Vivir afectado por la NF implica una adaptación, tanto a ciertos problemas médicos, como a la incertidumbre de cuándo y cómo pueden, o no, aparecer complicaciones. Esto hay que verlo con perspectiva, y no debe sobrepasarnos (a padres, docentes y profesionales tratantes). La mayoría de estos niños puede vivir una vida larga y saludable. Pero sí, hay que reconocer que algunas complicaciones de la NF pueden ser vitalmente amenazantes. Esta condición merece siempre un respeto por parte de los afectados, de sus familias y de profesionales y docentes intervinientes, dada la posibilidad de problemas inesperados.

Cómo actuar ante la NF

Hasta ahora no hay tratamiento específico, ni médico ni quirúrgico, que pueda curar la NF, ni mejorarla, ni prevenir sus complicaciones. La actuación médica de la NF se limita a la detección temprana de las complicaciones que puedan ser tratadas. El tratamiento en este sentido significa cirugía para extirpar o reducir el tamaño de los neurofibromas, valoración y actuación sobre las dificultades de aprendizaje si las hay, problemas de comportamiento, etc. La anticipación o previsión de estos problemas y su pronta intervención mejora el resultado del tratamiento.

Generalmente, se recomienda que una persona con NF se haga una revisión médica completa por lo menos 1 vez al año. El progreso en los conocimientos del niño y el progreso escolar, en general, deben ser también motivo de atención. Los padres de niños pequeños con NF se preguntan con frecuencia qué problemas específicos relacionados con la NF podrían aparecer, transmitiendo involuntariamente, ansiedad y temor al niño.

Por lo anteriormente expuesto, se debe hacer un estudio en profundidad de las habilidades y capacidades del niño, así como de aquellas áreas débiles  y elaborar un programa especial diseñado para hacer frente a sus dificultades y necesidades concretas. Es muy importante focalizar en las potencialidades del niño, porque si éstas pasan inadvertidas por las dificultades que causa el trastorno de base, podría  desmoralizarse con el fracaso escolar, en lugar de recibir la ayuda específica que necesita.

En cuanto al déficit de atención con hiperactividad, la característica que mejor define a estos niños es su concepto vital – el mundo se circunscribe a ellos, y los demás son el entorno que les tiene que servir – mostrándose torpes para la motricidad fina, inquietos, caprichosos, entrometidos, acaparadores, egoístas y con poca capacidad de frustración. Durante la edad escolar se muestran dispersos, infantiles, inmaduros, mienten, se levantan del pupitre muchas veces, interrumpen a otros niños y a profesores.

Benicio en particular, presenta factores favorables para una buena evolución: 1. El trastorno no es severo (se manifiesta fundamentalmente en el ámbito escolar donde debe cumplir reglas). 2. Tiene buen nivel intelectual. 3. Su familia es de clase media. 4. Asiste a una escuela en la que pueden acoplarlo.                                                                                                                                                             Se requiere para ello: 1. Toda la paciencia del mundo con él. 2. Buen entendimiento de padres y profesores. 3. No darles ni exigirle más de lo razonable.  4. Conseguir que aprenda  a escuchar. 5. Adecuado encauzamiento profesional 6. Conseguir que aprenda a convivir con los demás “de igual a igual”. 7. Hacerle conocer que existe un nivel de competencia para cada uno (todos incluidos) y no sobrepasarlo.

Ese es el desafío que presentan, tanto a padres, docentes y profesionales tratantes, los casos de niños con ADHD en general, y Benicio en particular. Es importante señalar que por tener NF no debe ser tratado como un enfermo o como un niño excesivamente frágil. No hay necesidad de restringir la actividad, a menos que se sepa que tiene una especial complicación que sea propensa a un daño.

Tratamiento e intervención psico educativa:

Se focaliza en el espacio psicoterapéutico en el aprendizaje del control inhibitorio. La intervención es de mediano a largo plazo, dependiendo de la evolución del niño. Si entendemos que el niño hiperactivo no se porta mal deliberadamente sino que, más bien, no puede controlar su conducta, la intervención debe centrarse, por lo tanto, en mejorar las habilidades de autocontrol deficitarias. El objetivo último, por lo tanto, no consiste únicamente en la reducción de la conducta problemática, sino en la consecución de importantes cambios personales y contextuales del sujeto para que alcance una vida más satisfactoria. Terapeuta, familia y profesores, debemos trabajar juntos para ampliar las relaciones sociales, el rendimiento académico y el autocontrol de Benicio. Se sabe que la dinámica del aula se caracteriza especialmente por las demandas que se hacen a los niños para que sigan normas, interactúen adecuadamente con otros niños y adultos, participen en actividades instruccionales dirigidas por un adulto, aprendan lo que se les está enseñando y eviten interrumpir el aprendizaje y las actividades de los compañeros. El comportamiento y el aprendizaje de los niños hiperactivos plantea serios retos a sus profesores porque fallan en la ejecución de las tareas, pero no generalmente porque no dispongan de las habilidades necesarias, sino porque no pueden rentabilizar sus conocimientos cuando la tarea, social o académica, exige comportamientos autorregulatorios que deben organizarse a lo largo del tiempo. Es obvio que la naturaleza de este problema conlleva un planteamiento educativo distinto y recursos diferentes para estos niños, al menos durante el proceso de adquisición del autocontrol.

Un recurso útil es el registro observacional de formato semanal;  la docente puede observar y anotar la conducta del niño, mediante un registro de frecuencias, durante un período de 15 minutos durante la primera franja horaria (primeras horas de clase) y otros 15 minutos en la segunda franja horaria (últimas horas de clase) , con respecto a las siguientes conductas: estar fuera de la tarea, desobediencia a las órdenes del profesor, intranquilidad en el asiento, molestar al profesor o a los compañeros, levantarse del sitio y grado de agresividad. Con este registro podemos hacer un seguimiento pormenorizado de la evolución de Benicio.