Trastorno déficit de atención y/o hiperactividad

Actualmente nos encontramos ante un exceso de diagnostico de este trastorno.

¿Por qué ocurre esto?, actualmente el trastorno de déficit de atención con hiperactividad es un cajón donde algunos psicólogos infantiles profesionales engloban a
niños con dificultades en la atención o en el comportamiento, pero no debemos olvidarnos de la causa de este trastorno, existen factores genéticos que pueden predisponer a este trastorno, pero también son muy importantes los factores psicosociales.

Si un niño sufre problemas familiares, por ejemplo unos padres que discuten constantemente, críticas por uno de los progenitores o ambos, un padre con algún tipo de trastorno emocional, un hermano o hermanos que son agresores, un familiar con una enfermedad grave, etc… ¿Cómo no va a influir esto en este niño?

Normalmente tras el diagnostico de TDAH los niños y/o adolescentes son medicados con psicofármacos, a la espera de que este medicamento “maravilloso”, elimine todo el sufrimiento de estos niños. 

Un niño que vive algunas de estas situaciones ya anteriormente descritas será un niño al que le cueste prestar atención en el centro escolar, ya que mientras permanezca en este no podrá abstraerse de sus sentimientos, pensamientos, y de lo que ocurre fuera del colegio, sino que parte de su atención permanecerá en estos conflictos sin resolver, y parte en el ámbito académico, así no podrá centrar toda su atención en el centro escolar, como un niño que no tiene ninguna dificultad en el ámbito familiar, este otro niño puede poner todo su foco de atención en lo académico mientras está en el colegio.

Niños que presencian algún tipo de conflicto familiar les es muy difícil expresar sus emociones y sentimientos, por ello muchas veces presentan conductas que denotan impulsividad e inquietud, es su forma de expresar, los niños no expresan como los adultos con la palabra, sino con su conducta.

Estos síntomas se pueden disminuir con medicación psiquiátrica, pero la base de angustia seguirá en este niño, que en la etapa adulta puede desarrollar otro tipo de diagnóstico, como por ejemplo ansiedad, depresión, consumo de tóxicos…

Lo importante ante estos casos es ayudar al niño a expresar como se siente y que le ocurre, no adormecerle con medicación.

Los niños tienen derecho a expresar esto, hay que ayudarles a expresarlo de forma diferente.

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