Cuando el sufrimiento nos invade ¿se convierte en el centro de nuestra vida?

Imaginemos por un momento que somos jardineros y que las plantas y flores representan las cosas que son importantes para nosotros, como nuestra familia, pareja, trabajo, salud, relaciones sociales, etc. Cómo está nuestro jardín? está bien cuidado, lo regamos con frecuencia, lo abonamos, removemos la tierra? lo podamos? O por el contrario, las flores se ven mustias, amarillentas?  ¿Están las plantas de tu jardín hermosas, tienen vida, brillan? Probablemente algunas están bonitas, pero otras están un poco marchitas, por falta de agua o de sol…alguna incluso puede estar a punto de marchitarse del todo.

¿Cuáles son las plantas que cuidas más y mejor? ¿Por cuáles te sueles preocupar cada día, intentando regarlas, podarlas o limpiarlas cuando lo necesitan? ¿Qué plantas tiendes a olvidar o ignorar? ¿Qué plantas te olvidas de regar y cuidar con frecuencia? ¿Cuáles te gustaría cuidar mejor de lo que lo haces actualmente?

Como si nuestra vida fuera un jardín, queremos que todo marche bien, que no haya problemas, que nosotros y nuestros seres queridos estemos bien, felices, sanos. Algunas veces nos esforzamos por tener el jardín hermoso. Otras, no tanto, porque podríamos estar enfocados en otros asuntos que distraen lo que verdaderamente es vital para nosotros. O quizás porque no tenemos la energía necesaria para atenderlos.

En nuestro jardín también existe la mala hierba, que son como los problemas que afrontamos cada día, nuestros temores, miedos, inseguridades que nos causan sufrimiento, malestar, estrés, depresión, ansiedad y que hasta pueden mermar nuestra salud. Tan pronto aparecen, estamos pendientes de ellos y como la mala yerba, nos dedicamos enteramente a arrancarla de nuestro jardín para que no se vea feo. ¿Hacer esto  hace  que la mala hierba desaparezca por completo?…Desaparece momentáneamente, pero luego, vuelve a aparecer… Y entonces, tú rápidamente procedes a arrancarla….y de nuevo crece en otro lugar ¿consigues erradicar por completo la mala hierba? (Hayes et.al, 1999; 2000, trabajando con los valores, Metáfora del Jardín).

¿Y qué sucede con tu jardín?  Estás tan pendiente de la mala yerba, que descuidas lo verdaderamente importante. ¿Será acaso que la mala hierba forma parte del jardín y que habremos de aprender a vivir con ella? De igual manera tratar de escapar de los problemas de la vida, del sufrimiento y el malestar que provocan las situaciones, los pensamientos, sentimientos y recuerdos, podría evitar que atendamos y disfrutemos de las cosas que son valiosas para nosotros y que al fin y al cabo son las que dan sentido y dirección a nuestra vida, a pesar de que la mala yerba  pueda aflorar en algún momento. Podemos cultivar el más hermoso jardín y construir la vida que queremos aunque los problemas se presenten, ya que éstos no podrán robarnos la atención porque estamos centrados en lo que verdaderamente nos importa, nuestras hermosas flores. ¿Te atreves a cultivar ese jardín?

Maritza Díaz Savary, M.A.

Psicóloga Clínica

Tel. 809 508-7632 y 829 994-6119

 

 

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