La resiliencia, la capacidad de recuperar(se) con el apoyo emocional

Los profesores son artesanos, los médicos son artesanos, y creo que hemos olvidado un poco esto. Boris Cyrulnik.

La escuela de hoy empeora la justicia social. Cuando era pequeño, la escuela permitía a los inmigrantes integrarse […] La escuela fomenta la desigualdad social. Boris Cyrulnik.

Desde hace un tiempo el concepto resiliencia está en auge. No fue Cyrulnik quien lo inventó, sí ha sido el que lo ha hecho emerger de manera sencilla y creativa.

En mi generación, el 3% de los niños llegaba hasta la selectividad. El resto iba a trabajar. Niños de doce años bajaban a trabajar a las minas. Yo trabajé como granjero. En esa época, la inteligencia no tenía valor, era sólo para la aristocracia, para los grandes artistas. O sea que estaba hecha para una pequeña parte de la población y los sobrevivían, morían, etc. Boris Cyrulnik.

Hay que considerar aspectos de vital importancia, «los niños de la guerra» no conocen otro mundo y sus armas y las drogas son parte de su modus vivendi. Se ha demostrado de manera empírica que si estos niños son explorados a nivel neurológico con técnicas de neuroimagen tienen daños y poca actividad en el lóbulo prefrontal.

Se realizó un intento de revertir esta situación, estos niños fueron dirigidos a casas de acogida con voluntarios que les proporcionaron un hogar y cariño. Tras un tiempo, las pruebas se repitieron y la sorpresa fue que esos daños habían disminuido e incluso desaparecido.

Otro ejemplo de la importancia del afecto y el amor es que, cuando los nazis hicieron el experimento de dejar a los bebés sin tener ningún tipo de contacto durante el primer año de vida. El resultado era que la falta de contacto y cariño conducía inexorablemente a la muerte.

Estos ejemplos fueron estudiados por René Spitz en su obra «El primer año de vida», Anna Freud también lo estudió y también hubo otros estudios por parte de Bowlby y Mary Ainsworth.

Todos los estudios concluyeron en lo mismo, el «apego», título de un célebre libro de Bowlby, es fundamental para el desarrollo emocional y neurológico. Así que podemos concluir que los daños neurológicos son un «eco» de la falta de apoyo afectivo.

Pongo un caso real: Una bebé recién nacida llega al hospital intoxicada porque su madre estaba casi en coma por abuso de sustancias por todo tipo de anfetaminas y sustancias tóxicas. Es separada por los médicos para proteger al bebé de una madre incapacitada para el sostén emocional, el apoyo y una saludable capacidad de apoyo afectivo al bebé. Es fundamental que la madre esté equilibrada cuando tiene un bebé (y antes). También es importante el rol del padre como apoyo fundamental para que la madre esté relajada, segura y se le transmita el cariño que conduzca a que su organismo, su psique y sus procesos organísmicos sean los suficientemente buenos para estar preparados para dar lugar al nacimiento.

Esto no queda aquí, después, durante el primer año, y el segundo año, el bebito necesitará ayuda instrumental, y, sobre todo, cariño, una devoción común y corriente que la madre expresará de manera espontánea y que necesitará el respaldo de otros y otras cuidadores, preferiblemente familia.

Por tanto, el amor es una cura que incluso se plasma en la reparación y la capacidad de revertir el daño neurológico.

 

Rodrigo Córdoba Sanz.

http://www.rcordobasanz.es

 

 

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