¿Qué es la sanación?

¿Qué es la sanación?
¿Cuál es la esencia de la sanación? ¿Qué sucede cuando alguien logra ‘estar bien’, ya sea a nivel psicológico, emocional o físico?
Lo que sucede es que esta persona es capaz de conectarse, en un nivel más profundo, con su propia luz interior, con quien él o ella realmente son. Esta conexión tiene un efecto sanador en todas las capas del ser, en el nivel psicológico tanto como en los cuerpos físicos y emocionales.
Lo que cada persona busca en un sanador o terapeuta es un espacio energético, en el cual él sea capaz de contactar su propia luz interior. El sanador o terapeuta puede ofrecer este espacio porque él ya ha hecho esta conexión dentro de él mismo. El sanador tiene a su disposición una frecuencia, una frecuencia energética dentro de su ser, la cual tiene la solución para el problema del que busca la sanación.
Ser un sanador o terapeuta significa: llevar la frecuencia energética de la solución en su campo de energía y ofrecerla a alguien más. Esto es lo que es, nada más.
Básicamente, es un proceso que puede tener lugar sin palabras o acciones. Es la propia energía que ustedes tienen como terapeuta o sanador, la que tiene el efecto de sanación.
Es su energía ‘iluminada’, que ustedes ofrecen como un espacio, en el cual algún otro puede contactar su luz interior, su propio centro. Es este contacto interior lo que hace que ocurra la sanación. Toda sanación en realidad es auto-sanación.
Sanar o ayudar, en esencia, no tiene nada que ver con habilidades específicas o con conocimiento específico que pueda ser aprendido de libros o tomando cursos. El poder de sanación no puede ser adquirido a través de algo externo. Se trata de la ‘frecuencia de la solución’ que está presente en su campo de energía como resultado de su propio crecimiento interior y claridad de conciencia.
Con frecuencia esto no está aún completo en todos los aspectos, porque todos ustedes aún están implicados en procesos personales de desarrollo de la conciencia. Sin embargo hay partes en su campo de energía que han llegado a ser tan claros y puros, que pueden tener un efecto sanador en los demás.
Es esencial comprender que este efecto no tiene que ser trabajado. Es el paciente o cliente quien decide si asimila o no la frecuencia, si la admite. Es su elección. Ustedes la ofrecen, por quienes son, por ‘estar ahí’ para el otro. No es por las habilidades o conocimiento que hayan aprendido de alguien más, que ustedes sanan, sino puramente por quienes ustedes son, por el camino interior que han seguido. Es especialmente en el terreno de los problemas por los que ustedes mismos han pasado, y por haber sentido las emociones acompañantes en el centro de su ser, que ustedes pueden dar una mano al otro de la mejor forma posible.
Por consiguiente, la auto-sanación, tomar responsabilidad por sus heridas internas y cubrirlas con la luz de su conciencia, sigue siendo muy importante para los trabajadores de la luz. Es la habilidad de auto-sanación lo que los convierte a ustedes en un sanador o trabajador de la luz. Es la frecuencia de la solución en su campo de energía lo que hace posible que los demás encuentren el camino para su propia auto-sanación.
Cuando están tratando a clientes o ayudando a las personas de su entorno, ustedes frecuentemente ‘leen’ su energía y le dan información, o ustedes tratan a alguien energéticamente, con energía. Pero el cliente o persona con la cual ustedes están trabajando está igualmente ocupado ‘leyendolos’ a ustedes. Exactamente como ustedes están sintiendo su energía, él está, conciente o inconscientemente, absorbiendo su energía. Él de todos modos siente lo que ustedes dicen y lo que llevan en su ser, en su frecuencia de energía. Él los siente a ustedes.
Es en la lectura que el cliente hace de ustedes que ocurre el quiebre real. Cuando el cliente siente ahí el espacio que él necesita para reparar el contacto interior con su propio Ser, sus palabras y acciones adquieren una cualidad sanadora. Entonces ellos pasan a ser los transportadores de luz y amor que el cliente puede llevar hacia el centro de su propia luz y amor.
Cuando hay una intención honesta de ayudar a alguien que viene a ustedes, él está abierto a su energía de tal modo, que puede ser tocado por las partes que son más puras en su propio ser.
Estas partes de ustedes no son un resultado de los libros que leyeron o del material que han aprendido; no son meras herramientas o instrumentos. Son el resultado de una alquimia personal, de una transformación personal de la conciencia que lleva su sello único.