Mi escuchar reconoce tu existir

Chávez y Michel, (2014) a lo largo de su carrera han observado que la familia puede ser físicamente cercana pero distante en mostrar afecto al otro miembro de la familia, ya que han notado que por lo general el papá esta distraído o la mamá está ocupada lo que lleva a un distanciamiento más incrustado entre los miembros, por consecuencia se puede presentar en los hijos esa sensación de abandono limitándose en expresar lo que está sintiendo.

Cuando los padres de familia lastiman a otros del mismo vinculo puede que hayan pasado por lo mismo con sus propios padres, ya que han pasado por generaciones ese mismo patrón que hace que la familia sea una relación destructiva, esto se manifiesta en todos los ámbitos sociales de la persona, con sus amistades, dentro de las relaciones de pareja, laborales, etc. Por lo que proponen tomar conciencia de esta realidad, observar su realidad interior tratando así de evitar desde el núcleo familiar todos aquellos patrones que hacen una relación destructiva.

Sin embargo lo más difícil de este proceso es poder observarse a sí mismo y no sólo al otro, lo que hace o no hace, dice o no dice, ya que desarrollar la conciencia puede facilitar el enfrentar las propias reacciones automáticas para poder trascenderlas.  La persona puede que no vea su transparencia propia, por ende solo observa lo exterior, y en vez de aceptar, auto observarse o expresar lo que está sintiendo internamente se queda callado, enojado o planteando una interminable guerra con el otro, esto por temor a ser señalado, criticado o rechazado.

Por otro lado, en la sociedad las personas tienden a evaluar, juzgar, criticar, en términos de la apariencia económica, física, académica, etc. Por ende  proponen que para fomentar una cultura de solidaridad, construccionismo y respeto es empezar desde el ámbito familiar.

En las relaciones de pareja pasa prácticamente lo mismo, ya que siguen esos patrones que adquirieron o aprendieron en la relación familiar, por eso muchas veces las relaciones de pareja destructivas es porque manifiestan lo que aprendieron destructivamente en la familia, sin tomar conciencia lo que pasa en el otro de manera empática y sin tomar conciencia lo que pasa en el interior de esa persona que discute, las discusiones es prácticamente un sinónimo de querer cambiar al otro, puesto que cuando hay una discusión hay juicios, criticas, burlas, soberbia, etc. Sin nunca voltear a uno mismo y observarse o auto descubrirse.

Un miembro de familia que se encuentra ansioso o inseguro, frustrado y/o de malas cree que es porque por ejemplo sus hijos no se portan bien, o porque su esposa no le hace caso, pero siempre señalando al otro, sin poder distinguir entre lo que pasa en ese momento y lo que pasa en su interior, por lo que sus reacciones dependerán más de su emoción o estado de ánimo que de sus propias heridas o lo que realmente está pasando dentro de él independientemente de su situación económica o laboral. Por esto mencionan que es necesario un proceso de desarrollo de la conciencia personal y una disposición a invertir cada vez más atención en observarse a sí mismos. En pocas palabras aquellos que no desean observarse a si mismos están siguiendo los mismos patrones que aprendió dentro de su familia.

El poder voltear hacia dentro es lo que ha trabajado el desarrollo humano, poder revisar lo que es de la persona y lo que no es, lo que sirve y lo que no sirve, de tal manera que lo lleva al crecimiento y construcción en él mismo fomentando al mismo tiempo la calidad de escucha y el desarrollo de la conciencia.

Muchas veces ocurre que a falta de escucha surge destrucción en la relación familiar, esto se observa cuando hay triangulación, es decir cuando por ejemplo, le depositan al niño todas las descargas problemáticas que tienen los padres, es decir, lo que no pueden hablar entre ellos se lo dicen al niño, ya sean críticas, ofensas, juicios, esto inevitablemente va a causar en el niño una carga que no es suya, estar en contra de alguno de los padres y estar en desequilibrio con ellos.

Otra manera de llevar a la familia a una desconstrucción o al desequilibrio es cuando los padres actúan con buenas intenciones pero no se dan cuenta de que están provocando todo lo contrario en el niño, por ejemplo si un papá quiere que su hijo sea inteligente, su buena intención es regañarlo cada que se equivoca, entonces el niño va a crecer con miedo a equivocarse en vez de disfrutar de su inteligencia pues tal vez ni se la crea el mismo. Por lo tanto las intenciones son buenas pero las formas son pobres.

Cuando llega a haber escucha o interacción cercana tiende a ser en momentos difíciles, complicados o dolorosos, entonces surge la disposición para escuchar, perdonar, expresar, sin embargo lo ideal es poder construir espacios de calidad y desarrollo, donde haya una escucha de manera respetuosa y enérgica para los miembros de la familia en vez de persuadir, cuestionar o regañar pues es como si con esto último le dijeran al otro que sus sentimientos no son válidos ni importantes.

En base a lo anterior es entonces que el dialogo es lo que permite la evolución de las conciencias y sociedades mencionan que la sociedad tiende a no sentirse satisfecho pues contantemente buscan más, este fenómeno lo llaman afluencia y representa esa adicción al consumismo lo que puede traer consecuencias como soledad, deudas en constante aumento, trabajo excesivo y por ende conflictos familiares.

Sin embargo la vida con y de calidad es fomentada por un trabajo interior, de manera que la persona sea capaz de auto observarse y vivir en el presente. Una relación de calidad se cultiva dentro del seno familiar para poder construir armoniosamente una relación de pareja, con confianza, respeto, espacios de intimidad y con genuino interés de escucha.

De acuerdo a lo anterior, fomentar el cambio constructivo y la escucha activa se necesitan de elementos que toda persona posee pero que tal vez no ha considerado importante ni lo han llegado a practicar, estos elementos son aquellos que Rogers le tomo la suficiente importancia para crear relaciones constructivas y procesos de desarrollo que estimula un cambio positivo para la persona, por tanto establece tres elementos esenciales: la congruencia, la empatía y la aceptación incondicional.

Rogers postula para promover el cambio y es a través de fomentar un clima de seguridad psicológica, lo pone en el ámbito de la relación terapéutica donde el terapeuta ejerce una completa atención y una escucha activa hacia la experiencia de la persona, por tanto de su parte no hay consejos, juicios, preguntas, el terapeuta solo acompaña la experiencia de la persona quien al ser escuchada y no juzgada empieza a auto explorarse, reconocer sus sentimientos y sus necesidades por lo que va aclarando sus propias soluciones y su propio camino.

Una de las herramientas que utiliza para poder ofrecer estos elementos es la respuesta reflejo, como un espejo ya que el terapeuta frente a la persona no enjuicia, ni pregunta ni critica, más bien, la acompaña en su experiencia.

La principal función del reflejo es devolver lo que se está escuchando de la persona, de sacar a la luz sentimientos que la persona expresa con el cuerpo, los gestos, tono de voz o postura. una de las instrucciones básicas para desarrollar una verdadera escucha facilitadora es precisamente la de centrarse especialmente en los sentimientos. Cuando se empieza a practicar esta habilidad muchas veces el terapeuta se encuentra con ciertas dificultades como por ejemplo al querer practicarlo con la familia o con alguien cercano todo se desvanece, otro obstáculo es entender la escucha como sinónimo de aceptación o de aprobación, sin embargo es diferente ya que se puede escuchar pero no quiere decir que el terapeuta este de acuerdo.

Por otro lado cuando una persona no se siente escuchada, el dialogo tiende a decaer por tanto es menor la capacidad de escuchar pues empieza a cegarse en solo ofender, herir o enjuiciar, en querer cambiar al otro por medio de consejos, criticas, etc. se define escuchar:

Escuchar significa que puedo resonar con el otro, entrar en su mundo y entender que se sintió lastimado cuando yo hice, dije, deje de hacer o decir algo. Escuchar significa asomarme al dolor, frustración, decepción del otro, de una manera concentrada exclusivamente en entender cómo se sintió diferente a como yo supongo debería de sentir

Por otro lado cuando la persona recibe un reclamo del otro entonces le es difícil poder escuchar puesto que prácticamente siente que lo están atacando, humillando y/o lastimando de acuerdo a la historia por la que han pasado, sus propias heridas, carencias o apegos, entonces desde ahí se presenta un ruido interior que le impide expresar sus sentimientos. Por tanto poder observar los pensamientos sin tomarlos como propios habrá un verdadero acto de escucha empática.

escuchar es apenas una parte del verdadero dialogo, pues lo que complementa la comunicación constructiva es poder ser buenos emisores, es decir tener la capacidad de expresar y compartir los sentimientos, deseos y percepciones de manera clara, directa y personal puesto que no puede haber comunicación si la otra persona al haber escuchado se quedara callada o en espera a que el otro solucione el problema.

Mientras haya transparencia autenticidad, expresión clara, descriptiva y personal entonces habrá un clima de confianza para dar apertura a expresar abiertamente temas difíciles como decepciones, resentimientos, etc. Ya que por lo general los conflictos llegan a surgir cuando no hay expresión ni satisfacción de necesidades, ya que una necesidad no expresada produce agresión y hasta depresión. Muchos ejemplos se encuentran en las relaciones de pareja, cuando uno de ellos deja de expresar sus sentimientos y necesidades justificándose con describirse como personas introvertidas, calladas, lo que lleva a la relación a deteriorarse y dejar de crecer, para esto es importante ejercer la retroalimentación.

La retroalimentación incluye lo positivo y lo negativo en el mismo nivel de importancia, puesto que es igual de importante expresar lo que le molesta a la persona como lo que le agrada del otro, poder decir y escuchar sentimientos desagradables puede ser una experiencia dolorosa pero que da oportunidad al crecimiento ya que lo que verdaderamente deteriora la relación es lo que se calla y no lo que se habla.

 

Sin embargo cuando la persona se queda callada, su cuerpo expresa inevitablemente, esto a través ya sea del lenguaje no verbal como de los síntomas psicosomáticos, además de que puede presentarse distintos tipos de mutismos, como la complicidad, la envidia, el recelo, el miedo o la impotencia, o hasta por un trauma psicológico, cuando alguien lastimo a la persona dejando una huella que le impide expresar.

Por tanto, los cuatro elementos del dialogo:

ü  Los eventos que ocurrieron y son descritos como realidades externas a mi (como cuando donde)

ü  Que siento (molestias y agrados)

ü  Que pienso (que imagino, interpreto supongo)

ü  Que espero, necesito o quiero que tu hagas

 

Por tanto la prioridad del dialogo es entender al otro sin quererlo cambiar por medio de juicios, criticas, preguntas o consejos, y al mismo tiempo poder expresar de tal manera que entre las dos parte pueda encontrarse un ajuste a lo que necesita uno del otro, contactar y entender sus experiencias, sentimientos y expectativas.

Con base a lo anterior, se detallan algunos puntos importantes acerca de los factores que intervienen para un dialogo disfuncional, como son las respuestas automáticas bloqueadoras (RABS), las cuales son respuestas que surgen desde la respuesta primitiva es decir, respuestas de lo mismo hacia la familia o pareja donde el efecto siempre es que el otro se quede más callado, más rebelde o más mentiroso entre otras.

Las respuestas automáticas se manifiestan de manera inconsciente con rigidez e involuntariamente, depende de que lo provoque ya que la persona en ese momento no se encuentra consciente para controlar dichas respuestas, lo que puede provocar estas respuestas puede una palabra en forma de reclamo, una pregunta en juiciosa, o una crítica donde la persona no puede evitar responder desde este ámbito con agresión y una sensación de inseguridad.

Además de que las palabras, las preguntas o las críticas pueden desencadenar respuestas automáticas cuando la persona no está consciente también los castigos suelen ser contraproducentes, ya que al castigar a un niño o a una pareja, está provocando que este se porte bien solo en su presencia y a su vez puede surgir círculos viciosos los cuales inician cuando el que expresa un conflicto lo hace en condiciones que no son las adecuadas, de manera indirecta o poco clara así como agresiva, provocadora o sarcástica. Muchas veces quien lastima es quien ha sido lastimado a lo largo de su historia por lo que es quien necesita ser más entendido ya que puede que un estímulo provoque su propia reacción sin solo ser una simple reacción automática.

Por otro lado, las respuestas bloqueadoras siempre expresan más de lo mismo lo cual estimulan aún más la resistencia del otro, ejemplos como respuestas bloqueadoras son los consejos, las sugerencias, la información o las críticas.

para poder evitar dichas respuestas automáticas es necesario ejercitar la capacidad que tiene toda persona de escuchar, escuchar no solo en el sentido de poner atención sino también de hacer un silencio interior y poder reflejar y comunicarse con el otro de manera constructiva, esto se determina por el estado de conciencia y libertad interior.

Por lo que para poder tomar conciencia es necesario poder autoconocerce, que pasa en el interior de la persona cuando esta en una discusión y cuando escucha al otro, observarse a sí mismo y darse cuenta que elementos son los que provocan que siempre repita las mismas respuestas automáticas, asi como los elementos que se encuentran ocultos en la conciencia y que automáticamente controla sus respuestas, entonces cuando pueden ser auto observadas tal cual son, entonces la persona estará decidiendo si las continua utilizando o las transforma hacia sí mismo.

Se tiene entendido que el conflicto en cualquier relación puede ser inevitable pues de alguna manera la lleva a un fortalecimiento y a una construcción, sin embargo va a depender de como se trata y enfrenta este, por lo que una de las condiciones más importantes para poder ejercer una comunicación constructiva durante algún conflicto es poder auto observarse, poder reconocer y darse cuenta de que pasa en el interior y reconocer las propias reacciones y necesidades emocionales y que a partir de ello poder expresar los propios sentimientos y ser escuchados con transparencia y oportunidad.

Tomar conciencia de que cada persona tiene una realidad diferente, con intereses, necesidades diferentes es aportar un mejor entendimiento durante el dialogo, cuando la persona va tomando conciencia de su auto observación va atravesando ciertos niveles que lo llevan a una mejor calidad de vida y logra entonces no reaccionar de manera automática de tal manera que surge esa capacidad de elegir con la mente en paz y entonces poder escuchar a la pareja sin querer cambiarla o corregirla.

De acuerdo a lo dicho anteriormente, existieron diversos autores que hicieron ciertas teorías de como la persona va atravesando dichos niveles de conciencia, como el modelo de las mesetas de Meherer, en la cual describe que la primer etapa es el campo primitivo, característico del infante, ocupada básicamente por elementos que van siendo depositados por los padres, después pasa a ser un mero reflejo del papá y de la mamá ya que va buscando las caras de estos para darse cuenta de que está siendo aprobado por ellos.

Por lo que conforme va creciendo el niño, va reduciendo cada vez más el interior de su conciencia, es decir, va disminuyendo su propia atención para poder enfocarse en lo que debería y no debería de hacer siendo cada vez más incapaz de escuchar, por lo que esa ausencia de escuchar su propia voz y sentir lo que realmente quiere lo lleva a reaccionar en automático en sus relaciones posteriores lo que va estableciendo las bases de su personalidad producto depositado por lo demás a través de premios, castigos y traumas.

Otra teoría es la llamada el huevo de las tres yemas de Zukav la cual dice que cuando la conciencia está llena de ruidos internos por aquellos llamados “p” y “m” la esencia no se alcanza a escuchar desapareciendo poco a poco entre estas dos grandes masas, es entonces que la persona deja de ser dueña de sí misma, por lo que expone en su teoría que una de sus principales metas es poder compartir  que el poner condiciones para lograr que la personalidad se ponga al servicio de la vocación pueda ser alineada con la esencia de la persona.

Por esto mismo se ah tomado mayor importancia a la conciencia interna, ser consiente no es más que la capacidad de mirar hacia dentro y con mayor profundidad, poderla desarrollar representa construir desde ahí un dialogo interno y poderlo expresar al otro, puesto que la mayoría de las personas funcionan desde su conciencia primitiva, responsabilizan al otro de lo que sucede interiormente.

Sin embargo hay factores importantes que impiden el dialogo interno consiente, y son aquellas experiencias recientes o directas en donde se puede presentar una diferencia o discusión y enseguida se manifiestan los juicios, reclamos, preguntas que impiden escucharse el uno al otro, existe también las experiencias remotas y ajenas, es decir, la dificultad de escuchar pero por alguien diferente en algún momento de la vida de esa persona, por lo que en base a la herida que se originó de esa otra persona esta persona reaccionara con un patrón emocional ante todo lo que de alguna manera se parezca a eso que le hirió (palabras, tono de voz, contextos, etc).

Para poder establecer un dialogo es esencial tomar en cuenta que hay un tiempo para escuchar y un tiempo para expresar, y cuando es tiempo de escuchar es poder reflejar solo los sentimientos y lo que escucha del otro, en vez de responder con un reclamo o una queja, concentrarse en la historia y experiencia que se escucha, para poder escuchar también es importante poder sanar aquellas heridas que le impiden hacerlo, como aquellos asuntos inconclusos o experiencias antiguas.

Aquellos que no escuchan y solo reaccionan están expresando toda la acumulación de tensión, resentimientos y molestias no habladas, se les dificulta poder escuchar peticiones sencillas o expresar cariño de quien perciben en el fondo como autor de su herida, por lo que para escuchar a ese alguien es posible si antes hubo la ocasión de haber sido escuchado por ese mismo para poderse concentrar en el presente.

Otro factor que puede impedir el dialogo es querer olvidar o negar eso incomodo que ya ha ocurrido, puesto que querer olvidar a largo plazo puede ser una de las trampas más peligrosas al querer recordar ya que todo lo no hablado se recicla hasta que la relación se deteriora por completo es así como puede presentarse heridas nuevas gracias a esa herida vieja reciclada.

Muchas veces, a los niños que les dicen niños problema son aquellos que no expresan sus conflictos internos, ya que no aprendieron formas constructivas de expresar sus sentimientos, por lo que la manera de manifestarlo es a través de un amplio inventario de conductas destructivas, lo que provoca un ciclo sin construcción. Por esto, el pasaje a la acción es ese que por medio de la comunicación indirecta expresan lo que se lleva dentro, cuando no se menciona con claridad las necesidades no satisfechas se denotan las conductas destructivas y da a entrada al ciclo antes mencionado, pues entre menos es escuchada la persona menos es capaz de expresar con claridad sus necesidades.

la triangulación, ocurre cuando hay falta de espacio y disposición para escuchar, puesto que las molestias al no salir por la boca se convierten en resentimientos, y esos resentimientos se pueden manifestar en una distancia emocional. Entonces la triangulación se hace presente, la herida interna comienza a ser embarrada en otra persona, como el hermano, amigo, hijo, cuñado, embarrando así todas las cosas malas que me hizo mi pareja, ese otro toma el papel del elemento triangulado por los padres, y al ser embarrado el hijo, entonces le reclama al papá o a la mamá de los errores, infidelidades, y a su vez la relación padre-hijo se empieza a deteriorar.

El dialogo por ende, se llega a confundir con el debate, sin embargo en este último siempre chocan los argumentos, predomina la idea de cambiar la postura del otro e implica ganar la aprobación de la mayoría, por medio del convencimiento o la persuasión, el dialogo es todo lo contrario, implica renunciar a querer cambiar la realidad del otro y solo entender como es esa realidad, escuchar sin criticas ni prejuicios etc.

Por lo dicho anteriormente es ideal aplicar ciertas reglas para establecer un diálogo constructivo, cuando se presenta asi, la persona comienza a entender más claramente su propio interior y el del otro, es entonces que dejan de juzgar, de reclamar o desaprobar deja de ser otra persona que no es en realidad  por esa auto exigencia que antes había. Cuando se aplica tiene el poder de convertir esas diferencias en oportunidades y cercanía, la persona comienza a reconocer lo que siente al momento de sentirse escuchada y entendida.

Para esto la guía para el dialogo expone algunas recomendaciones para poder ejercerla lo más ideal posible, como es mirar hacia dentro, se trata de concentrarse inicialmente lo que siente la persona sin distracciones de lo que piensa, observar y decidir la expresión de los hechos, pensamientos e interpretaciones, deseos, expectativas y sentimientos. Respetar cada tiempo es muy importante y poder iniciar un dialogo es acordar también quien comenzara a hablar y a escuchar, este último su tarea es solo reflejar de manera empática los sentimientos que el otro está expresando, renunciar a cambiar al otro y tratar de concentrarse en poderlo entender.

Cuando es tiempo de hablar entonces se describe el contexto o el entorno, describe también la experiencia interna de sentimientos y sensaciones fisicas, de igual manera si hay sentimientos poderlos primero reconocer interiormete para poderlos expresar como tal, es recomendable hablar en primera persona, cuando estan las ganas de dar algun reclamo o consejo, entonces es importante primero internalizarlo para poder reconocer que hay detrás de ello, si son expectativas, deseos, etc., se describe los sentimientos sin juzgarlos ni querer imponerlos.

Cuando es tiempo de escuchar, entonces la persona funciona como un espejo, expresa la experiencia del otro tal como la escucho sin interpretaciones, si se presenta esa tentación de interrumpir es recomendable recordar que cada persona tiene una realidad diferente entonces se comenzara a entender la realidad del otro, se usa aquí la segunda persona, si por alguna razón se presentara una pregunta entonces es importante podérsela reflejar como una inquietud que hay en el otro, o el sentimiento que hay detrás de esa pregunta, cualquier explicación se guarda para cuando a esa persona le toque expresar.