¿De verdad necesito ir a terapia?

Esta pregunta es mucho más común de lo que todo el mundo supone.

Todos en algún momento de nuestras vidas, ante dificultades o la repetición de los mismo problemas, anhelamos que alguien más tuviera el poder de solucionarnos ese problema o caos que estamos viviendo y sintiendo.

Anhelamos que alguien más nos dijera exactamente qué hacer, cómo hacerlo, qué sentir, cómo dejar de sentir… Simplemente que nos solucionara esa situación, pues la mayoría de las veces nos rebasa.

A pesar del dolor y confusión sentida y de la necesidad de que otro nos ayude; nos resistimos al cambio, a pedir ayuda, a contar a un desconocido nuestras cosas, creyendo que ahora sí podremos hacer todo diferente o que con un esfuerzo mayor esta vez veremos un cambio o que si ignoramos el problema o el malestar que estamos viviendo, terminará por desaparecer.

Aunado a que la educación no ayuda, ya que somos aleccionados a no llorar por quien no lo merece, a darle vuelta a la página, a que solos podemos, a no hacer caso porque uno es más valioso que el otro o el problema que se está enfrentando.

Todo esto nos lleva a sentir que vivimos en lo emocional y mental, en un callejón sin salida. Lo cual es una verdadera falsedad.

Ir a terapia implica fortaleza, amabilidad hacia uno mismo; implica la capacidad de saber que ya no se puede ni quiere, seguir viviendo en el dolor, la angustia, el desconocimiento, porque ya fue suficiente.

Ir a terapia es reconstruirse desde un punto de vista muy diferente al que hemos vivido desde que nacimos, y que aunque podemos por este mismo motivo tener miedo a lo que sucede durante el tratamiento, la verdad es que siempre será para mejor.

Acudir a un especialista por el motivo que sea, nos ayudará a solucionar ese motivo inicial por el que se acudió, pero además, casi sin quererlo veremos resultados también en otras áreas de nuestras vidas como:

°Sanar la relación con uno mismo ya sea física, emocional, mental, biológicamente, además de nuestro pasado.

°Poder llevarnos a un autoconocimiento tan profundo que con el tiempo preguntas como: ¿Qué he dejado de provecho?, ¿Se justifica mi existencia en este mundo?, ¿Ha valido la pena?, etc; podrán ser respondidas por ti mismo, creando un sensación de trascendencia, la cual todos necesitamos.

°Sanar y mejorar nuestra relación con el cosmos, con el dinero, con el tiempo, con el trabajo, las cosas.

°Y esto estará relacionado a su vez con un profundo conocimiento de saber que se ama y odia de uno mismo, de los demás; sin que por eso nos haga daña, simple y sencillamente como un saber que ahí está y nos permite relacionarnos totalmente diferente con todos, empezando con nosotros mismos.

Para concluir si has tenido dudas sobre tomar o no Terapia, yo te digo que el simple hecho de dudar ya es un buen comienzo.

Pues quiere decir que muy dentro de tu sabes que no mereces, ni puedes seguir así, en el dolor, en el sufrimiento, en la oscuridad de la ignorancia de no saber qué sucede contigo.

Te invito a que te des la oportunidad de acercarte a un proceso de sanación, pues ya lo decía Sócrates: “Conócete a ti mismo, descubrirás la raíz de todos los secretos”.

Quedo a tus órdenes para cualquier duda o comentario, puedes contactarme al número telefónico: 55-81-42-79-25.

Y recuerda: “La vida es un eco; si no te gusta lo que oyes, revisa lo que estás diciendo”. Filosofía Hindú.

Recibe un cordial saludo.

Atentamente.

Leticia Pineda.

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