Cuando el placer de comer y beber se convierte en un castigo

Hay veces en la que nos sorprendemos comiendo mas de la cuenta, comiendo con ansiedad, de manera compulsiva; acabando con sensación de hinchazón, de pesadez de estomago y con un reflejo en incremento de peso en muchos casos.

Si nos paramos a pensar en cuando nos sucede esto, o cuando tenemos otros excesos, como beber más de la cuenta, podemos darnos cuenta de que suele estar asociado a situaciones de estrés, de frustración, de dificultades en nuestro día a día.

Es como si el mecanismo fuera el siguiente: «como hoy me ha ido de pena o no me ha ido como yo quería voy a desahogarme poniéndome morao». Pero al final el resultado no es el placer ni a corto ni a medio plazo, ya que como digo el resultado es la sensación de hinchazón,de pesadez de estomago en el caso de la comida o de estar estragado en el caso de las copas y la correspondiente resaca al día siguiente.

Y ademas nos sentimos fatal con nosotros mismos diciéndonos «ya las he vuelto a cagar» y nos sentimos fatal porque ademas no nos podemos engañar y nos damos cuenta que estamos actuando en contra de nosotros mismos, añadiendo al malestar que provoco el «desahogo» otro malestar de estar actuando en contra de uno mismo.

Como decía en otro artículo hablando de la importancia en la cura del darse cuenta y del hacer algo al respecto, tenemos que tener muy presente esto cuando tengamos la tentación de hacerlo de nuevo para evitarlo. Porque en esta busqueda de placer solo encontramos al final mayor sufrimiento.

Se trata de darse cuenta y buscar formas saludables de deshaogo y lo más importante, si esto nos sucede con frecuencia y volvemos a caer una y otra vez, tendríamos que iniciar un análisis para saber de donde viene este actuar en contra de nosotros mismos, este autocastigo y poder solucionarlo.

Manuel Carrascosa Alba

Psicólogo – Psicoanalista