No puedo decir adiós

Alguna vez esta situación nos ha pasado a todos en algún momento de nuestras vidas parece como si todo fuera a terminar, hasta este momento llegó nuestra vida, nada es más importante, no se puede pensar en nada más que no sea lo desdichados que somos y mal afortunados por lo que está sucediendo en este momento de nuestras vidas, cómo puede él/ella alejarse así de mi? cómo pudo haber sido capaz de haberme lastimado tanto?, cómo no siente ni un poquito de remordimiento? qué hice yo para merecer este castigo?, por qué parece odiarme tanto?, por qué me desprecia si yo le di todo de mi?, sacrifiqué mi tiempo, mis amigos, mi profesión, mi familia hasta a mi mismo/a, para que él/ella sea feliz, no merezco este dolor, este sufrimiento que fulmina mis entrañas, que me está matando de a poco, me siento morir, no tengo ganas de comer, no quiero salir, no quiero hablar con nadie, no puedo dormir, necesito algo que me ayude a olvidar necesito un milagro, que algo ocurra y que esta agonia se acabe porque no aguanto más.
Estas preguntas o similares alguna vez te has hecho?, o justo ahora estás pasando por esta dolorosa situación. En mi consulta he tratado más de la mitad de mis pacientes con este tipo de dolencias o similares, las que más me han llamado la atención han sido aquellas personas que ha pesar de estar casadas en la actualidad, tener una familia, hijos, buena posición económica y una nueva vida, parecen no haber podido desprenderse de ese alguien que alguna vez formo parte de sus vidas, que en su momento sintieron amar profundamente y asi como fue tan intenso ese amor también lo fue la ruptura, luego de 3, 4, 5, 6, años o más incluso 20, 30, etc, años después de la ruptura parece como si ese alguien no salio completamente de sus vidas, ese otro que se ha convertido ahora en un fastasma que nos persigue en sueños, nos confunde, nos duele, atormenta nuestra vida presente parece increible que aun en la actualidad despues de tanto tiempo él/ella, está tan presente en nuestra vida y parece imposible pensar que haya pasado mucho tiempo, lo recordamos como si fuera ayer, y mientras lo hacemos nuestros ojos se llenan de lágrimas, nos sentimos un fracaso por no haber podido olvidar, creemos que el otro también está sufriendo por nosotros nos desesperamos por saber de él/ella, terminamos creyendo que nada tiene solución estamos injustamente destinados al dolor.

El texto anterior se refiere a casos de la vida real que suele suceder a muchas personas, personas que creen tener un alma gemela y que por mala suerte no pudieron seguir juntos y su recuerdo se ha vuelto un tormento en el presente, parece como lo dice el título imposible poder decir adios o desprenderse de ese recuerdo que solo causa dolor y es como  ancla que no permite avanzar, la clave está en la inmadurez emocional, en el apego afectivo patológico, suelen ser personas que tuvieron escasa atención paternal o maternal en la infancia, personas que buscan en otros aquello que no encontraron en sus progenitores en su más tierna infacia y a lo largo de su desarrollo infantil y adolescente, solo se puede avanzar hacia adelante cuando se encuentra la verdadera causa de lo que ata, por lo general la respuesta siempre esta dentro de uno mismo. La ayuda psicológica es indispensable en esta como en otras situaciones, el profesional sabe cómo guiar estos casos que no difieren mucho de las adicciones. Si te identificas con este artículo la ayuda está disponible solo depende de ti.

Dra. Daysi Guzmán. Quito-Ecuador

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